Alguna vez hablé de diferencias sociales y trato según el status social... lo hice desde el lado del "cliente". Ahora los invito a conocer el otro lado, pero desde un punto de vista más cruel... el de promotora!! como todo esto pasó hace bastantes años y el blog me permite ser anónima, no viene de más ventilar chanchullos y comentar lo desagradable que puede ser la gente.
En una época me tocó cubrir, además de eventos, promociones en supermercados... degustaciones, bah. Como la naturaleza fue muy buena conmigo y me brindó un físico que coincide con los modelos actuales de belleza, el primer punto fue la envidia. Viejas hdps o minas jóvenes que tironeaban del cogote a los novios si querían probar el prodcuto que promocionaba, además de tirarme hachitas con los ojos. Viejas que me decían "Ayyyy si yo como este queso, voy a ser flaca igual que vos?".
Tipos desquiciados que creían que me podían faltar el respeto por ser "los clientes del supermecado" y la increíble anécdota del tipo que me quiso agredir y se llevó mi mano puesta, lo saqué cagando, corriéndolo por medio supermercado a las puteadas (con el aplauso de las demás promotoras y sin ningún gerente de por medio). O el otro que me trató mal y se las vio de pronto con el promotor de enfrente (que medía dos metros).
Claro, tampoco faltan en los súper chetos, con su clientela cheta, los muertos de hambre. Cerdos y cerdas que pasean los sábados al mediodía con el carrito lleno de diferentes promos, escupiendo comida de sus bocas cuando hablaban para pedir (me ensuciaban el stand) mientras en una mano tenían un helado y en la otra un brochette de fiambre... y todos con la misma excusa pelotuda: "Ayyy lo que pasa es que no almorcé!" y después lloraban por sus desgraciados kilos de más que "no se podían sacar de encima". Esta clase de gente que se cree más, que desprecia el trabajo de otros, que piensa que te puede tratar como el orto por ser promotora, ignora lo que es un supermercado por dentro... y si lo llegaran a conocer, se morirían de un infarto... muehehe muehehehehehehehehehehehehe (y ya lo voy a contar, para que vean cómo se pasan a la "distinguida clientela" por el orto.
Otra anécdota es la de una vieja que se me para al lado y me mira en un momento en que el uniforme era bastante finito y estaba junto a la heladera, cagada de frío. Transcribo diálogo en cuestión:
Vieja: -Ayyy querida, no te sientas mal, todos los trabajos son honestos!!! Mi nieto trabaja de administrativo.
Yo: -Ayyy señora, no tengo que por qué sentirme mal. Trabajo tres días a la semana y gano más de lo que cobra un administrativo trabajando diez horas de lunes a viernes, a usted le parece que me puedo sentir mal?.
Fin de la conversación, la vieja se fue indignada.
En fin, para evitar choclazos la corto acá pero la seguiré... con lo que es un supermercado por dentro, lo que "de lejos no se veeeeeeeeeee" y lo que no se puede ver sin autorizaciones de por medio...
domingo, 7 de diciembre de 2008
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1 comentario:
Me encantó eso y espero más
buenisimo
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